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Analizamos automáticamente :
las redes sociales, detectamos violencia en línea, discurso de odio

La Convención Constitucional está bajo ataque, en un mismo tiempo y por diversos flancos. El principal método de agresión es el discurso de odio y su propagación en las redes sociales.

Pero ¿qué es el discurso de odio?. En este contexto, y siguiendo normativas internacionales, lo entendemos como

La acción comunicativa que tiene como objetivo promover  y  alimentar un dogma, cargado de connotaciones discriminatorias, que atenta contra la dignidad de un grupo de individuos. Dicho discurso es propagado con intención maligna para incitar al interlocutor, o lector, a que lleve a cabo acciones destructivas en contra de un grupo, por lo general, históricamente discriminado. 

 ¿Por qué es relevante combatir el discurso de odio? A menudo la violencia verbal es la antesala de la violencia física. Como ha señalado Naciones Unidas, el discurso público se está convirtiendo en un arma para cosechar ganancias políticas, que mediante una retórica incendiaria estigmatiza y deshumaniza a las minorías, los migrantes, los refugiados, las mujeres y todos aquellos etiquetados como ‘los otros’. Por ello, el discurso de odio constituye una amenaza para los valores democráticos y la estabilidad social.

 ¿Qué pasa en Chile?

En el contexto político chileno actual, el pleno de la Convención aprobó en su reglamento de ética un artículo sobre el discurso de odio, para prevenir y sancionar conductas de las y los convencionales, lo que da cuenta de la relevancia de este fenómeno y cómo puede influir en la discusión democrática:

Artículo 21.- Discurso de odio. Toda comunicación, expresión verbal o de cualquier tipo, que sea un ataque o utilice lenguaje peyorativo o discriminatorio en relación con una persona o un grupo en razón de su origen étnico, raza, color, ascendencia, nacionalidad, credo, religión, espiritualidad u otro factor de identidad, con el objetivo de incitar a la discriminación, la hostilidad o la violencia.

Es por esto que como equipo de Demoscopía Electrónica del Espacio Público #DEEP, en coordinación con la Mesa Directiva de la Convención Constitucional y en el marco de un reciente convenio firmado por ambas partes, realizamos un monitoreo sistemático del discurso de odio en el contexto digital.

 ¿Qué busca #DEEP?

[Nuestra convicción] Hacer frente al discurso de odio no significa limitar la libertad de expresión ni prohibir su ejercicio, sino impedir que este tipo de discurso degenere en algo más peligroso, como la incitación a la discriminación, la hostilidad y la violencia, que están prohibidas por el derecho internacional. El silencio puede ser una señal de indiferencia al fanatismo y la intolerancia, incluso en los momentos en que la situación se agrava y las personas vulnerables se convierten en víctimas. Por ello, monitoreamos

[#DiscursodeOdioCC] Acciones verbales que fomentan, promueven o incitan, directa o indirectamente, al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra la CC, a los grupos políticos o a las personas que la conforman, por razón de participar en la CC, por motivos de pertenencia a un grupo étnico o supuestamente racial; por origen nacional; creencias religiosas o ideología política; situación familiar; sexo, género, orientación o identidad sexual; y enfermedad o discapacidad.

                                                                                                                             Equipo #DEEP